Lecturas en red
La Brújula de Rosalía
Nuestro primer vivo de YouTube fue para leer entre las cinco el cielo de Rosalía: su carta, su vuelta interna y las pistas que la Brújula 2026 le deja.

La primera vez que nos animamos a un vivo de YouTube fue, cómo no, con luna nueva en Escorpio. Estábamos las cinco —aunque en cámara se vieran cuatro: Marisol, nuestra productora y voz en off, sostiene la trama desde atrás, como la luna nueva que no se ve—, probando y divirtiéndonos con este aprendizaje que nos trae la red. Y teníamos una consultante que no sabía que lo era: Rosalía.
¿Por qué ella? Porque la Brújula 2026 tiene la humilde intención de ser un mapa de pistas, y si queremos saber qué está resonando en la red, Lux, su último álbum, es un gran ejemplo de lo que se está moviendo: un disco de mucha profundidad, que nos encuadra en otro tiempo. Como no la conocemos, basamos nuestra lectura en lo que ella misma dejó a la vista: sus canciones, sus entrevistas, sus símbolos.
Una antena que le pone el cuerpo
En su carta vimos muchísimo aire: un Sol en Libra, el signo que nace para encontrar el equilibrio entre las polaridades. Y en contrapunto, dos planetas intensos en agua: Venus en Escorpio y Marte en Cáncer, lo femenino y lo masculino buscando entenderse.
A veces pensamos el aire como algo frío, y es mentira: es la distancia que permite perspectiva, y también lo vincular — verse en el otro, o no verse. Rosalía es, dijimos una y otra vez durante el vivo, "una antena al servicio de la red": alguien que capta lo que está en teoría —la red, el nosotros, lo acuariano— y lo baja al cuerpo.
Y le pone el cuerpo de verdad. En la presentación del disco estuvo cerca de una hora en silencio, vestida de blanco sobre una cama gigante, mirando al público: de repente hacía foco en una persona, y ella lloraba y la persona lloraba. Cuando terminó, bajó y se fue. Eso no se explica: se encarna.
La vuelta interna
Hay algo que ordena todo lo demás, y se lo contamos a nuestra red porque en cada Brújula lo miramos: la edad no es solo la cantidad de vueltas alrededor del Sol; también está la vuelta interna que dan las progresiones.
Los años previos a la salida del disco, su Sol andaba por la casa 12: esa disolución, ese útero donde algo se gesta en silencio. Y en 2023 se abrió para ella un ciclo nuevo —el Sol y la Luna progresados se conjuntaron en Escorpio—, un comienzo profundo en el territorio de su Venus y del Plutón de su generación.
Ella cuenta que el álbum le llevó tres años, y que lo hizo de adentro hacia afuera. Nosotras diríamos: estaba pariéndose.
Eso es una Brújula: la carta natal como potencial, la revolución solar como el portal que se abre cada año, y las progresiones como el ciclo interno que estás atravesando. Relojes distintos que, leídos juntos, cuentan qué momento es en tu vida.
El disco, las santas y el vacío
Lux está lleno de un simbolismo que nos conmovió: las santas, la clausura, lo femenino receptivo. Rosalía lo dice así: "admiro a las monjas y anhelo una vida de clausura" — no por el claustro en sí, sino por esa forma de calma, de silencio y de creatividad. En una sociedad donde todo es demanda, donde no hay tiempo libre ni oscuridad, ponerse en silencio para volver a escucharse parece un acto revolucionario.
Y ahí apareció la pregunta que, creemos, este disco le hace a todo el mundo:
¿Por qué habría que llenar ese vacío? El vacío también se puede habitar.
Hoy padecemos de querer llenarlo con las redes, con la dopamina, con la compra compulsiva. Rosalía se encuentra con ese vacío y no le pone encima ni una palabra: lo contempla. Ahí está su Venus en Escorpio, esa valoración de lo receptivo, de lo yin, de las mujeres que la inspiraron; ahí está su Luna en Virgo, humilde, al servicio. ¿Hay diferencia entre amarse a uno mismo y amar a Dios? Esa es, para nosotras, una de las grandes preguntas que propone este disco.
Las pistas para su 2026
Su Brújula muestra a Plutón transformando de raíz sus recursos y su manera de valorar la vida. A Saturno y Neptuno encontrándose en febrero en el grado cero de Aries: los dos relojes de la temporalidad —el cronológico y el eterno— sincronizándose para empezar un recorrido nuevo. Y a Júpiter yendo hacia Leo, a regalarle otra forma de expresión. Vimos una identidad que se hace más visible y un trabajo que se vuelve, cada vez más, un servicio.
Para cerrar le dejamos un regalo, como cerramos cada Brújula. Viole eligió del tarot la carta de los enamorados —lo femenino que mira al ángel, esa unión que no se puede dividir— y unas palabras de Santa Hildegarda de Bingen, una de las santas que inspiraron el álbum: "El cuerpo es un espejo del alma", "Hay música del cielo en todas las cosas".
La de Rosalía ya está echada a andar. Y quizás te quedó picando la pregunta: ¿qué diría la tuya? De acá a mayo, con esta luna que siembra, cada cual puede hacerse su propio mapa de pistas — pistas que a lo mejor no van por donde pensabas que iban a ir las cosas, o sí. Nuestra Brújula 2026 vive entre las experiencias de la red, esperándote. La idea, como dijimos en el vivo, es dejarse sorprender.
AstroEncuentros
La red de las cinco
Esta nota nace del vivo del 21 de noviembre de 2025.
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